El Estoicismo.
Concepción ética de esta escuela según la cual el bien no está en los objetos externos, sino en la sabiduría y dominio del alma, que permite liberarse de las pasiones y deseos que perturban la vida.
Etapas de la evolución del estoicismo:
a) Estoicismo antiguo, entre los siglos III y II a. C, fundado por Zenón de Citio y cuyos principales seguidores fueron Aristón de Queos, Cleantes de Asos, primer sucesor de Zenón como escolarca y, especialmente, Crisipo de Soles, que sistematizó las doctrinas principales de la escuela, por lo que se le considera como un segundo fundador de esta.
b) Estoicismo medio, representado por Panecio y Posidonio. En esta etapa el estoicismo tiende al sincretismo y al eclecticismo, incorpora muchos elementos platónicos, aristotélicos y se preocupa, sobre todo, de la ética, manteniendo un cierto contacto con concepciones religiosas orientales.
c) Estoicismo nuevo, más cercano al estoicismo antiguo, pero centrado especialmente en un pensamiento de tipo moral y religioso que tuvo una gran influencia política y social. Sus representantes más característicos en la época imperial romana fueron Séneca, Epicteto y Marco Aurelio.
La Ética Estoica
La ética estoica se funda en su determinismo cósmico ya que, para los estoicos, la ley que rige el universo es el mismo fuego inteligente o logos divino que toca nuestra alma. Ante el determinismo cósmico, la actitud del sabio solamente puede ser la de aceptar el destino, ya que todo está regido por la providencia del logos. En este sentido, puesto que todo está sometido a la providencia, todo es racional y justo. De esta manera identifican destino y providencia, y sustentan una inmortalidad relativa del alma humana, que puede pervivir hasta el fin de un ciclo cósmico. “Es difícil unir y combinar estas dos actitudes, el cuidado del que está sometido a las influencias de las cosas, y la firmeza del que permanece indiferente. Pero no es imposible. Es como cuando debemos navegar. ¿Qué está en mis manos? La elección del piloto, de los marineros, del día, del momento. Después viene una tempestad: ¿qué debo hacer? Mi papel se ha terminado, corresponde actuar a otro, al piloto. Pero el barco se hunde: ¿qué debo hacer? Me limito a hacer lo que está en mí poder: ahogarme sin miedo, sin gritos, sin recriminar a Dios, sino pensando que lo que ha nacido debe también perecer. Yo no soy eterno, soy hombre, parte del todo como la hora es parte del día. Debo venir como la hora y pasar como la hora. ¿Qué me importa cómo paso, si es ahogándome o por una fiebre? Debe pasar por cualquier medio de esta clase.”
“No pretendas que las cosas ocurran como tú deseas, sino desea que ocurran tal como se producen, y serás siempre feliz.”
Clave 18.

Muy buen tema. Me parece que el estoicismo es muy interesante, y aprendí algo nuevo gracias a tu articulo.
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ResponderEliminarMe parece buena la información porque explica que el estoicismo nos enseña que no tenemos control de la mayoría de cosas en la vida y por lo mismo no deberíamos aferrarnos a las mismas.
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ResponderEliminarInteresante tema me gustó que estuviera explicado de manera concreta, no tengo dudas al respecto👍🏻
ResponderEliminarEs un tema bastante interesante, gracias por compartir la información.
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